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Deathstench – Massed in Black Shadow (Black Plague Productions, INFECT 11, 2012)

El crossover noise-metal no se trata de algo nuevo: Stalaggh, Wire Werewolves y, por supuesto, Gnaw Their Tongues, junto a decenas de bandas más han intentado combinar las más decadentes extremidades de ambos mundos con resultados no siempre afortunados. Como ávido seguidor de una de estas corrientes—el noise, por supuesto—, encuentro difícil hallar gusto ante la cercanía de aquella otra abrumadora y compleja veta, tan dueña de sus propias formas y retóricas como es el metal. Con todo, sería estúpido ignorar el influjo del metal en algunos de los más portentosos artistas que navegan las olas  del industrialismo: Wolf Eyes, Bloodyminded, Grunt y, por supuesto, Hum of the Druid son apenas algunos de los artistas que han logrado calibrar texturas y timbres propios del metal en sus propios discursos sónicos con efectividad.

Un caso similiar puede evidenciarse en el dueto norteamericano Deathstench. Queriendo acentuar una naturaleza tanto más afín al metal que a los subgéneros post-industriales desde el mismísimo arte de portada, Deathstench presenta “Massed in Black Shadow”, un álbum en que el dueto realiza un contundente crossover entre distintas variantes del metal y el noise. A través de los seis cortes que conforman este trabajo, Deathstench ofrece generosas muestras de un sonido que posee una personalidad bien definida y que combina las turbiedades de distorsiones tunélicas y graves en forma de monolíticos drones y un enfoque tonal lóbrego.

“Extractum Ex Infernis”, el tema abridor, es buena muestra de los aciertos de Deathstench en este álbum, al balancear ponzoñosas marejadas de oscurecido ruido con recurrencias proto-doom sin permitir que se sientan forzadas o inconexas. Las vocales, repletas de distorsión, se escurren justo entre esos borrosos recovecos que separan los estilos del power electronics de los del metal más oscuro. Se trata de una instantánea de un inesperado momento de acumulación inmediata, donde se reúnen fuerzas al punto del desborde, solamente contenidas por ese flujo, veloz  a pesar de la espesura. “Corpse Upon a Throne of Worms” refiere sin pensárselo dos veces a Sunn O))), a través de la adhesión de Deathstench a una recurrencia obcecada en apenas un par de acordes de guitarra grave y expresamente distorsionada y las rugosidades de ruido orbitantes alrededor.

“Symbols of Warm Flesh” regresa a la rúbrica vertiginosa del primer tema, como ofreciendo los retratos de una psicodelia negativa, oscurecida y vuelta un vórtice de emanaciones enfermizas. Este delirante corte comunica una ansiedad angustiante, como si se tratara del preludio a algún momento menos elusivo estructuralmente, pero en vez de ello permanece en una inmanencia similar a la de los momentos más fumados del ruidero que Double Leopards registraran en sus cdrs en vivo. “Circle of Black Blood” regresa la dirección al juego de las oposiciones, con un doom recalcitrante que cobra la forma de deslaves de espesísimas tonalidades graves que avanzan a la par de acordes de quintas súper engrosadas por distorsión  y e.q. y vocales que mezclan lo gutural con los susurros.

“Shrine of Viscera” registra un gusto lo mismo por el chisporroteo agudo del noise más estático que por la trepidante agilidad del black metal a través de blast beats efectuados en una caja de ritmo y un miasma de riffs purulentos. La cerradora “Bastards of the Black Flame” llega a un final comparativamente menos contundente que el resto de los temas, al sostener imágenes fantasmagóricas a través de líneas melódicas tenebrosas y algunos sonidos concretos de manera evidentemente más improvisada. Nuevamente intervienen con su potencia las voces resquebrajadas y espesas y los acordes someros y casi inmóviles, aunque en esta ocasión evidenciando mayores limitantes.

En general, “Massed in Black Shadow” me pareció uno de los trabajos más atractivos que he tenido oportunidad de escuchar de este tipo de combinación genérica. Esto, sobre todo, porque más allá de la peculiaridad de su exploración sónica, “Massed in Black Shadow” se trata de un álbum poseedor de un sonido tan pleno y envolvente que resulta sumamente difícil de ignorar. “Massed in Black Shadow” es un álbum que invita a múltiples escuchas subsecuentes y que exige al escucha explorar los rincones más oscuros de la psique a través de una espesa contemplación introspectiva. (s.s.)

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